viernes, 12 de agosto de 2011
¿Donde está La Codorniz del Siglo XXI?
jueves, 19 de noviembre de 2009
Buena noticia
En un país en el que en función del seso del que comete el delito este se castiga de una forma o de otra. En el que si tienes 17 años estás libre ante la justicia de las culpas en las que pudieras incurrir si cometes una fechoría. En el que está peor visto fumarse un cigarro que abortar, y en el que reprender a un hijo o darle un cachete en el culo, está penado con cárcel, a quien le extraña que ante el final del secuestro del famoso “Alakrana” estemos todos tan contentos. Se ha pagado lo que los piratas pedían o más y ya está. Secuestro perfecto. El secuestrador siempre aspira a conseguir el rescate y a no tener que matar. Y mientras tanto el secuestrado a recuperar su libertad sin sufrir ningún daño, pues eso… Ya iba siendo hora que este gobierno nos diera una alegría a los españoles. De la misma manera que tenemos el día del orgullo gay, el de la mujer trabajadora y el del niño, yo propongo que se instaure el día del pirata feliz, total por unos pocos euros más nos traemos unos cuantos delincuentes somalís y los hacemos desfilar por la Castellana subidos en unas bonitas carrozas tirando confeti y caramelos a los viandantes. ¡Pero cuidado! Que no pasen por la puerta de las Cortes a la hora en que salen los ministros y ministras socialistas, no nos vayamos a equivocar entre unos y otros y pasada la fiesta deportemos a algún ministro o ministra, sería tan fácil… y tan buena noticia.
miércoles, 29 de abril de 2009
Especificaciones técnicas hechas con… el culo
Muchos de los aspectos más modernos de nuestra vida están condicionados por el pasado. En los trasbordadores espaciales Challenger y Discovery, podemos apreciar dos depósitos auxiliares de combustible además del principal. Se fabrican en el estado de Utah. Los ingenieros que los diseñaron, hubieran preferido que fueran mayores, pero no pudo ser así porque se tenían que trasportar por tren hasta la base de lanzamiento. La línea férrea entre la fabrica de Utah y Cabo Cañaveral, circula a través de un túnel que no permite el paso de depósitos de mayor tamaño. Pero ¿Por qué el túnel tiene estas dimensiones tan estrechas? La anchura de los túneles viene determinada por la anchura del tren y este tiene relación directa con la separación de los raíles. La distancia estándar entre los raíles en USA es de 4 pies y 8,5 pulgadas, es decir 1,40 mts. Esto es así, porque los ferrocarriles norteamericanos se construyeron igual que los británicos, por ingenieros ingleses que pensaron que era una buena idea, ya que permitiría usar locomotoras inglesas para aprovechar la sinergia. Pero ¿Por qué los ingleses construyeron ferrocarriles de esta forma? Porque las primeras líneas de ferrocarril fueron construidas por los ingenieros que construyeron los tranvías, que ya utilizaban esta medida, pero ¿por qué esta distancia en los tranvías? Porque los constructores de tranvías eran los mismos que anteriormente construían carros y utilizaban los mismos métodos y las mismas herramientas. Pero ¿Por qué los carros utilizaban esta medida estándar entre ejes? Porque en toda Europa las roderas en los caminos estaban ya marcadas y cualquier otra medida hubiese causado la rotura de los ejes de los carros. Pero ¿Por qué las roderas tenían la misma separación entre los ejes? Por que los caminos se remontaban a tiempos de los romanos para facilitar el desplazamiento de las legiones. Pero ¿Por qué los romanos adoptaron la medida exacta de 1,40 mts para las roderas? Porque los carros romanos estaban tirados por dos caballos, y estos galopando uno al lado del otro debían tener la suficiente separación para no molestarse y con el fin de mejorar la estabilidad del carro, las ruedas no debían coincidir con las pisadas de los caballos y a la vez no estar demasiado separadas para no causar accidentes cuando dos carros se cruzaran.
Ya hemos encontrado respuesta a la pregunta inicial. El tamaño de las vías en los ferrocarriles americanos viene determinada porque 2.200 años antes, en otro continente los carros romanos se habían construido bajo las dimensiones del culo de los caballos. O sea que el depósito de combustible del trasbordador espacial guarda relación directa con el culo del caballo romano.
sábado, 21 de febrero de 2009
Antes nos moriamos mejor
Antes nos moríamos de otra manera. Salvo accidentes, guerras e imprevistos, los españoles decían adiós muy buenas en el dormitorio de su propia casa y, según las esquelas de ABC, tras larga y dolorosa enfermedad. Eran los nuestros unos óbitos dignos y meridionales, con la familia alrededor, los hijos diciendo papá no te vayas y las vecinas rezando el rosario en la cocina, entre copita y copita de anís del Mono y agua de azahar. Se oía una campanilla, llegaba el cura rezando latines, y una de dos: el agonizante decía pase usted padre, con cristiana serenidad, o lo mandaba a freír espárragos con la mujer y las hijas diciéndole hay que ver, Paco, papá, como eres, te vas a condenar. Morirse en España era morirse uno en cama como Dios manda, protagonista del último acto de su vida, libre de aceptar o rechazar los santos óleos, bendecir a la progenie o, llegado el momento supremo, incorporarse un poco sobre la almohada y decirles a los deudos con el último suspiro eso tan satisfactorio y tan castizo de podéis iros todos a la mierda.
Además, era instructivo para los niños. Ahora los quitan de en medio en el acto, no sea que vayan a traumatizarse con el espectáculo, y así salen después los nenes, creyendo que no van a morirse nunca y que la enfermedad y el dolor son cosa exclusiva de los bosnios y los negritos de Ruanda. Al abajo firmante le dejaros de fumar casi todos los ancestros en casa, y recuerdo perfectamente a dos, llevándome de la mano para darle un último beso al abuelito y a la abuelita cuando ya estaban tiesos como la mojama. A otro abuelo ayude a amortajarlo personalmente con quince años, y recuerdo que mi padre le quitó de la solapa el clavel chulapón que yo, en un exceso de celo, le había puesto buscando un póstumo toque elegante.
El caso es que, claveles aparte, no me quedó ningún trauma, sino todo lo contrario. Todo aquello tenía algo de solemne, de lección de vida y de aprendizaje.
Pero la muerte ya no es lo que era. Ahora vas y te sientes un día un poco pachucho, el yerno te lleva al hospital en el Opel Corsa, y de allí ya no sales. Como si acabaras de caer en una trampa, te ponen un pijama, te llenan de tubos, una enfermera cuarentona pero de buen ver te dice tranquilo, abuelo, esto no es nada, y te pasas la agonía mirando al techo blanco de la habitación de la clínica, con la familia llorosa yendo a verte de cuatro a cinco, y los parientes lejanos de tu vecino de cama, que palmó ayer por la tarde, equivocándose de visita y despertándote en mitad de la siesta para decir qué buena cara tienes, tío Mariano, sin saber que al tío Mariano le enterraron a las doce. Si duras lo suficiente tendrás varios vecinos de cama: desde el que no te deja dormir por las noches con la tos hasta ese otro con el que haces amistad y su mujer, una santa, te da conversación, y hasta se ofrece a traerte la chata o el lagarto para que te alivies por las noches. Eso es lo bueno de los hospitales: que mientras te mueres, conoces gente.
Y después, que ésa es otra, viene lo del tanatorio. Porque antes llegaban los del Ocaso, S.A. a casa y te ponían en una caja de pino, recién afeitado, con el traje de los domingos que sólo te faltaba en el bolsillo el cigarro puro y la entrada para ir a los toros, y después se iban congregando los vecinos y los amigos en el vestíbulo, y la escalera, y la calle, antes de que te sacaran hombros, por muy mal que lo hubieras hecho, para conducirte solemnemente a tu última morada, con las hijas diciendo que no se lleven a papá y una corona con la inscripción: Tus compadres de mus no te olvidan.
Ahora, sin embargo, ponen un biombo mientras te amortajan con una sábana del hospital y te sacan discretamente, a escondidas, como si palmarla fuera algo vergonzoso, y te llevan a toda prisa al tanatorio donde hay ocho o diez funerales a la vez, y la gente llega y pregunta éste es el entierro numero diez, y le contestan no, éste es el numero ocho, el diez es la puerta quince, allí donde llora esa señora. Y aquello ni es funeral ni es nada, todo el mundo mirando el reloj porque hay que desalojar la sala a la hora justa, música de casettes que un día igual se equivocan y te ponen a los Ronaldos mientras el cura –con sandalias y camiseta- despacha el requiéscat con dos mantazos y media estocada. Y para postre, el nicho tiene tu nombre con las letras pegadas de rotulit de ese, que se caen a los tres días, y encima el yerno sugiere que pongan tu foto. Y allí te quedas, en óvalo, mirando al personal con cara de panoli cada uno de noviembre, cuando vienen a cambiarte las flores de plástico.
domingo, 2 de noviembre de 2008
Frases humoristico-filosóficas
En el ejército te enseñan a montar una escopeta con los ojos cerrados. ¿Y eso de que sirve si voy a tener que abrirlos para apuntar?.
Cuando acabas la mili devuelves toda la ropa, Cuando estas allí solo devuelves la comida.
La mejor forma de conocer el interior de alguien, es hacerse forense.
Los tres grandes misterios de la humanidad son; ¿Existe vida después de la muerte?, ¿Dónde están las tías estas que salen en Play Boy? y el tercer gran misterio que es..¡Tío el dado ha caído fuera del tablero del Monopoly!..¿Que hacemos?.. ¿Vale o repito la tirada?.
Los niños pequeños se asustan cuando ven a algún adulto disfrazado de Piolin, porque piensan: ¿No os dais cuenta de que cuando venga el gato nos vamos a cagar?.
La descripción de leyenda urbana es: Algo que cuenta un borracho y se lo cree un gilipollas.
Mientras se hace una psicofonía no se puede respirar. Por eso se hacen siempre de treinta segundos, si se hace más larga, solo la oye el forense.
viernes, 22 de febrero de 2008
jueves, 14 de febrero de 2008
Frases
La estadística es la ciencia según la cual si tú tienes dos gallinas y yo ninguna, ambos tenemos una gallina. – Frikipedia
La Justicia es como Windows Vista: va lenta de cojones y te alucina la cantidad de procesos que hay rulando por detrás, sin tener ni idea de para qué sirven.
En 1968, en la obra de Arthur C. Clarke, 2001: Una odisea del espacio, la computadora HAL 9000 discutía sobre sus sentimientos… Cuarenta años más tarde, las computadoras no pueden discutir ni con los drivers de las impresoras.
Si es verde o se retuerce, es Biología. Si apesta, es Química. Si no funciona, es Física. Si es incomprensible, es Matemáticas. Si no tiene sentido, es Filosofía.
Bart, hijo mío, si realmente deseas algo en esta vida, tendrás que trabajar de verdad para conseguirlo… ¡Espera un momento, que van a anunciar los números de la lotería en la tele! – Homer Simpson.
La Física es como el sexo. Está claro que puede tener algunos resultados prácticos. Pero no lo hacemos por eso. - Richard P. Feynman.
viernes, 8 de febrero de 2008
Mundial Filosofía (Alemania vs. Grecia)
lunes, 7 de enero de 2008
Frases de cine
“Existen dos tipos de ladrones, el que roba para mejorar su vida y el que roba como forma de vida”. The italian job – 2003 - F. Gary Gray.
“A veces me pregunto qué hacemos rezándole a un melenas que se pasa el día de garbeo con una panda de tíos vestidos con faldas, es sospechoso”. C.R.A.Z.Y. – 2005 - Jean-Marc Vallée.
"Todos estamos hechos de la misma materia orgánica en descomposición". El club de la lucha – 1999 - David Fincher.
"¡Qué montón de libros!, ¿Son todos diferentes?". Bola de fuego – 1941 - Howard Hawks